En un paso que ha dejado a varios proactivistas molestos y sorprendidos, la Corte Suprema de manera unánime dice que los inmigrantes que ingresaron ilegalmente a Estados Unidos no pueden solicitar tarjetas de residencia.

Esta decisión se dirige a las personas que se benefician del Estatus de Protección Temporal (TPS).

La Corte Suprema de Estados Unidos decidió unánimemente que los inmigrantes que ingresaron al país sin ser inspeccionados por agentes fronterizos no pueden obtener la residencia, aunque ahora pueden ser beneficiarios legales del TPS, mismo que ya les da alivio de deportación.

La decisión es un revés para miles de residentes que están temporalmente protegidos de la deportación debido a las condiciones inseguras en sus países.

Óscar Chacón, director ejecutivo de Alianza Américas, dijo que el paso final lo tienen que dar la administración federal.

El activista aseguró que la administración y el Congreso de Biden todavía están trabajando para brindarles a los beneficiarios de TPS la protección que merecen.

“Las organizaciones de derechos de los inmigrantes de todo el país están trabajando incansablemente para garantizar la protección permanente de las comunidades de inmigrantes. Estamos decepcionados por esta decisión y continuaremos abogando por nuevas designaciones de TPS para ciudadanos centroamericanos de El Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala”, dijo.

El caso ante la Corte fue presentado por José Santos Sánchez, un inmigrante salvadoreño que ingresó ilegalmente a Estados Unidos en 1993, pero luego fue protegido por el TPS en 2001. Sin embargo, al solicitar una tarjeta verde en 2014, no se consideró elegible.

El fallo de la Corte Suprema significa que la decisión se mantendrá.

Matt Nelson, director ejecutivo de Presente.org, dijo que los inmigrantes, incluidos los titulares de TPS, contribuyen con miles de millones de dólares en impuestos a la economía y merecen un estatus permanente.

“Junto con Alianza Américas seguiremos pidiendo nuevas designaciones de TPS para los nacionales de El Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala”, manifestó.

Get our free mobile app

Se estima que hay 320.000 personas que viven en Estados Unidos protegidas por TPS, según el Servicio de Investigación del Congreso. Los inmigrantes provienen de 12 países: Birmania, El Salvador, Haití, Honduras, Nepal, Nicaragua, Venezuela, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria y Yemen.

La Cámara de Representantes aprobó una legislación que hubiera hecho posible que los beneficiarios de TPS obtuvieran la residencia permanente, pero el proyecto de ley enfrenta luchas en el Senado.